Acusaciones de manipulación de datos provocan que científica abandone conferencia en Denver
Una científica de Boulder acusada de manipular datos para apoyar un litigio histórico sobre la explotación petrolera en la Amazonía se retiró esta semana de una conferencia de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, según sus siglas en inglés) en Denver en medio de cuestionamientos sobre su credibilidad, incluyendo acusaciones de que su investigación está empañada por su agenda de activista.
Ann Maest, una geoquímica y prominente consultora ambiental que participó en el controvertido documental “Crude” en el 2009, sobre la disputa acerca de la actividad petrolera en la selva amazónica del Ecuador, iba a dar una presentación el miércoles en la conferencia de EPA sobre minería, pero será reemplazada por una colega de la firma consultora de Boulder a la que está asociada.
Citando acusaciones contenidas en una demanda por fraude y asociación ilícita para extorsionar presentada el año pasado contra Maest y la firma consultora, así como otras relacionadas con el litigio amazónico, los críticos de Maest han lanzado una campaña nacional en contra de su participación en el encuentro de EPA en Denver.
A pesar de la ausencia de Maest, algunos de los críticos aún planean protestar en el evento del miércoles en el Renaissance Denver Hotel en el noreste de la ciudad. Un grupo activista pro-crecimiento económico “Americans for Prosperity-Colorado” ha anunciado que está organizando una manifestación al mediodía en el lugar de la conferencia contra “los reguladores y sus científicos tendenciosos”, a quienes acusan de eliminar empleos.
“Ann Maest y Stratus Consulting son el mejor ejemplo del tipo de ciencia dudosa impulsada por agendas que los reguladores federales y sus aliados “verdes” fuera del gobierno usan para bloquear la producción energética, aumentar los precios al consumidor, eliminar empleos y asfixiar a la economía estadounidense”, dijo el director del grupo, Jeff Crank, en un comunicado distribuido en ocasión del evento.
Los organizadores de la conferencia confirmaron a finales de la semana pasada que Maest había sido remplazada, pero fueron poco claros sobre las razones del cambio y quién lo había promovido. Un planificador de eventos que ayudó en la organización de la conferencia aseguró que Maest “llamó y dijo que no iba a poder participar”, pero reconoció que “ha habido discusiones sobre su participación” a la luz de la campaña para sacarla. Un funcionario de EPA, que copreside la conferencia, afirmó que el nombre de Maest estuvo en un borrador previo de la agenda, pero sostuvo que su colega en Stratus Consulting, quien la iba a reemplazar, podría haber sido escogida en primer lugar para asistir a la conferencia ya que es el autor principal del trabajo que sería presentado. David Reisman de EPA indicó que fue “a través de algo de confusión” que el nombre de Maest apareció en el borrador previo de la agenda.
Reisman también reconoció que su oficina había recibido correos electrónicos de quienes reclamaban que la agencia debería sacar a Maest del programa.
“Efectivamente, vi uno o dos de cientos que recibió mi director de laboratorio”, dijo.
Maest no respondió a pedidos de comentarios.
Tanto Maest como Stratus, entre muchos otros, fueron nombrados en la demanda por asociación ilícita entablada en febrero de 2011 por Chevron Corp, que a su vez está siendo demandada por grupos activistas
de Ecuador y Estados Unidos por supuesta contaminación ambiental en la Amazonía por la empresa petrolera estadounidense Texaco Petroleum Corp. Chevron adquirió Texaco en 2001.
El equipo estadounidense que demanda a Chevron incluye a Maest y Stratus como expertos ambientales y está siendo acusado en la demanda de la empresa ante la Corte de Distrito de Estados Unidos en Nueva York de colusión con protagonistas claves para fabricar su caso e inflar su reclamo multibillonario por daños y perjuicios.
El documental “Crude” relata en parte la demanda colectiva contra Chevron; la película fue criticada por la compañía por ser parcializada a favor de los demandantes. Chevron pidió a la corte que obligue al realizador Joe Berlinger a entregar las tomas no usadas de la película y el pedido fue otorgado después de mucha controversia. Entre las secuencias eliminadas pudo apreciarse un almuerzo de trabajo en un restaurante en el que Maest y el abogado principal de los demandantes Steven Donziger, entre otros, parecen coincidir que no cuentan con evidencia de una amplia contaminación de las aguas subterráneas, pero que fingirían para salir con las suyas porque, según las palabras de Donziger, “esto es el Ecuador”.
En su demanda por asociación ilícita del año pasado, Chevron alega que el mismo equipo legal conspiró para extorsionar a la compañía.
Esas acusaciones, según reportó el New York Times:
“…se concentran en las acciones de un perito independiente, Richard Cabrera, quien fue contratado por una corte ecuatoriana para realizar un estudio sobre el presunto daño ambiental”.
Chevron reclama que los demandantes presionaron para el nombramiento de Cabrera, pero aún más grave para Stratus es la evidencia de que Cabrera basó gran parte de su informe en las conclusiones de Stratus.
El juez federal, Lewis Kaplan, del Distrito Sur de Nueva York, quien está encargado de la causa por asociación ilícita, destacó en una de sus opiniones que no sólo el informe de Cabrera fue basado en el trabajo de Stratus, sino también que Stratus más tarde respaldó el informe de Cabrera en un comunicado de prensa divulgado por los demandantes.
Correos electrónicos obtenidos por Chevron “confirman que Stratus redactó porciones importantes del informe de Cabrera”, escribió Kaplan.
Stratus ha rechazado las acusaciones a través de sus abogados así como por medio de su sitio de internet, destacando su “reputación estelar por la excelencia y la calidad científica” de su trabajo de consultoría a lo largo de los años para una serie de entidades públicas.
Entre los críticos que desafían la aparición de Maest en la conferencia de EPA en Denver está el grupo
Resourceful Earth, quien recientemente lanzó una campaña de correos electrónicos denunciando a Maest y a EPA. La campaña asegura que la programada presencia de Maest… “prueba que la agencia ha elegido unirse a radicales que no están interesados en la verdad ni en la ciencia, sino que están interesados en acabar con la extracción de un recurso natural en los Estados Unidos”.
-Colorado Public Advocate, 3 de abril de 2012




