Thomson Reuters – Chevron despoja a los abogados ecuatorianos de todo privilegio
El punto de inflexión en la campaña de Chevron para bloquear la ejecución de una sentencia por 9.000 millones de dólares dictada por un tribunal ecuatoriano en contra del gigante petrolero se dió a finales del 2010, cuando el juez federal de Manhattan, Lewis Kaplan, dictaminó que el abogado de los demandantes, Steven Donziger, debía entregar todo material que podría haber sido mantenido en reserva o secreto y que se encontrara en su poder en ese momento. Tanto los correos electrónicos como los diarios personales y los memos internos tenían que entregarse a los abogados de la defensa de la compañía. Esta fue una decisión fuera de lo común que puso en evidencia la manera en que trabaja el equipo que representa a los ecuatorianos, quienes sostienen haber sido perjudicados por la contaminación causada en la región amazónica de Lago Agrio por Texaco, la firma predecesora de Chevron. Quienes sacaron el mayor provecho de esta resolución fueron los abogados de Gibson, Dunn & Crutcher, la firma que trabaja para Chevron ; Sobre la base de estos elementos hasta entonces confidenciales, Chevron entabló una demanda en la que acusó tanto a Donziger como a los demandantes de Lago Agrio y a muchos de sus peritos de asociación ilícita para extorsionar a la compañía. Bajo los auspicios de dicha demanda en el mes de marzo el juez Kaplan dictó una amplia medida cautelar, que prohíbe a los demandantes intentar cualquier cobro derivado de la sentencia emitida por un juez ecuatoriano en el mes de febrero.
La medida cautelar será analizada el 16 de septiembre durante una audiencia ante el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos, así como en un proceso posterior ante el juez Kaplan, que se estima iniciará en el mes de noviembre. Mientras tanto, en el período previo al juicio, los abogados de Gibson Dunn que representan a Chevron, han exigido la desclasificación y entrega de material adicional que permanece protegido por el privilegio de confidencialidad abogado-cliente, perteneciente a dos abogados jóvenes que trabajaron con Donziger, así como los elementos en poder de la firma de abogados de los demandantes en Filadelfia, Kohn Swift & Graf. Durante varios años Kohn Swift financió el caso, hasta que el socio principal de la firma Joseph Kohn y Donziger se distanciaron por discrepancias sobre la estrategia utilizada por el abogado de los demandantes. (En un fascinante reportaje publicado en junio pasado, Roger Parloff de la revista Fortune detalla el complejo proceso del financiamiento del caso de Lago Agrio)
Gracias a una orden judicial emitida por una corte federal de Filadelfia que permitía a la compañía obtener información y pruebas relativas al litigio, Chevron prácticamente había ganado acceso al material en poder de la firma de Kohn; sin embargo, tal como he informado anteriormente, en el mes de mayo el Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito en los Estados Unidos revocó tal orden y sostuvo que Chevron no tenía derecho a acceder a estos documentos privados ya que no había presentado pruebas de fraude que sustentaran la aplicabilidad de la excepción a la garantía de confidencialidad. .
El día miércoles el juez de primera instancia que trabaja con el juez Kaplan ordenó al bufete de Kohn presentar sus documentos privados a Chevron. El juez James Francis IV sostuvo que todos los elementos que Kohn afirmaba podía ser mantenidos en reserva entraban en la órbita de la excepción a la garantía de confidencialidad impuesta a Donziger con anterioridad. Randy Mastro, abogado de Chevron, perteneciente a la firma Gibson Dunn, sostuvo que la orden es “muy importante”. El abogado afirmó que los documentos privados de Kohn revelan que la firma posee muchos documentos que Donziger no entregó anteriormente a Chevron. “Vamos a obtener más información sobre lo que realmente sucedió en este caso”, afirmó Mastro. Sin embargo, el abogado se rehusó a revelar si los materiales de Kohn divulgan información alguna en relación a negociaciones sobre posibles acuerdos entre Chevron y los abogados de los demandantes, que podrían haber tenido lugar antes de que el caso estallara en el 2009. Los documentos que ya han salido a la luz muestran a Kohn presionando a otros abogados de los demandantes para llegar a un acuerdo entre $700 y $1.200 millones.
Mastro destacó que el juez Francis analizó si la excepción por delito de fraude se aplica a un subconjunto de documentos que pertenecen a uno de los anteriores socios de Donziger (el magistrado había llegado a la conclusión de que esta categoría de documentos estaba fuera del ámbito de la excepción a la garantía de confidencialidad de Donziger.) En aplicación del precedente establecido por el juez Kaplan en su fallo judicial, el juez Francis afirmó que la excepción se aplica a algunos de estos documentos. “El juez Kaplan ya ‘ha constatado’ la existencia de bases razonables que hagan sospechar que la sentencia emitida en el litigio de Lago Agrio fue obtenida por medio de fraude”, declaró el juez Francis. “Especialmente teniendo en cuenta que en la excepción a la garantía de confidencialidad por delito de fraude, sólo se requiere demostrar una causa probable de la existencia de intención de delito o fraude; esta determinación es suficiente para aplicar la excepción por delito de fraude”.
“El hecho de que el juez llegara a conclusiones expresas respecto del delito de fraude es sumamente importante “, afirmó Mastro. “Ahora ya son dos jueces los que han encontrado una causa probable”. (Cabe destacar que el juez Francis dijo en otra parte del fallo que no había prueba alguna de intención delictiva o fraudulenta por parte de Kohn, de su bufete, o de los dos socios de Donziger.)
Una portavoz de los demandantes ecuatorianos afirmó que el fallo sobre el privilegio de confidencialidad “es absolutamente intrascendente”. En ocasiones anteriores los demandantes han sostenido que las inauditas prácticas de Chevron tienen la intención de acosar a los demandantes de Lago Agrio.
Patricia Hamill, abogada de Kohn Swift, de Conrad O’Brien afirmó que salvo que hubiera una suspensión del proceso, el bufete y Joseph Kohn tienen la intención de entregar a Chevron la documentación amparada por el privilegio de confidencialidad. “Kohn Swift & Graf y Joseph Kohn han querido, desde el primer día, entregar sus documentos a Chevron; sin embargo no han tenido la libertad de hacerlo debido a los posibles privilegios que amparan a tales documentos”. El fallo del juez Francis, dijo Hamill, elimina cualquier obstáculo.
Elliot Peters de Keker & Van Nest, quien representa a los asociados de Donziger, se negó a hacer comentarios. Seth Ard de Susman Godfrey, quien representa a Kohn Swift en el posible litigio en contra de Donziger, no dio respuesta al pedido de comentarios.
Dejé varios mensajes en las oficinas de Elliot Peters de Keker & Van Nest, quien representa a los socios de Donziger, así como en la de James Rohn de la firma Conrad O’Brien, quien representa a Kohn Swift. Ninguno de ellos me devolvió la llamada. Seth Ard de Susman Godfrey, quien representa a Kohn Swift en un posible proceso en contra de Donziger, tampoco devolvió mis llamadas.




