Hace 20 años Petroecuador asumió las operaciones del ex Consorcio CEPE-Texaco
En este mes se cumplen veinte años desde que Petroecuador asumiera las operaciones de los campos petroleros en el Oriente ecuatoriano antes a cargo de Texaco Petroleum. Durante este período Petroecuador ha generado más de 50.000 millones de dólares en ingresos petroleros para el país.
Esta abundancia tuvo efectos adversos en la Amazonía por el pésimo récord ambiental y operacional de Petroecuador. No obstante, cabe reconocer que la compañía ahora está tratando de cumplir con sus obligaciones.
- En el 2002, Petroecuador desarrolló un plan de remediación para sus operaciones en el Oriente ecuatoriano. En el 2005 inició el plan de limpieza aprobado por el gobierno.
- En el 2007, Petroecuador reportó que el costo de remediación para las 370 piscinas ubicadas dentro de la antigua área de concesión era de 31.45 millones de dólares. Hasta la fecha, por lo menos 86 piscinas de reserva han sido remediadas.
- Petroecuador ha indicado que su meta es completar todo el trabajo de remediación hasta el fin de 2013.
Según parece Petroecuador tiene la capacidad, la pericia y la responsabilidad necesarias para limpiar los campos petroleros en el Oriente y lo que es más importante aún, cuenta con el apoyo del Gobierno.
No obstante, los abogados litigantes de los Estados Unidos que están detrás del juicio en la Corte de Lago Agrio han interferido en Petroecuador. Se han opuesto a la limpieza de la empresa estatal y han pedido a la Corte detener el trabajo de Petroecuador, mas no por una preocupación por el medio ambiente, sino por temor a que la remediación de Petroecuador “pueda cambiar su caso”.
El caso de estos abogados ha afectado al Ecuador. El juicio en Lago Agrio ha sido corrompido por los mismos abogados que lo iniciaron. Han presentado ante la Corte informes periciales falsos, evidencias falsas y han actuado en secreta colusión con los peritos de la Corte. Esto describe un fraude que no está únicamente siendo cometido a expensas de las cortes del Ecuador, sino a expensas del Gobierno y de los propios ciudadanos ecuatorianos. Más aún, el juicio ha afectado la reputación internacional del Ecuador en relación a la corrupción y equidad judicial.
El juicio en Lago Agrio y los abogados demandantes constituyen un obstáculo para las soluciones que merecen la región Oriental y sus habitantes. Es ya tiempo de que los abogados litigantes pongan a un lado sus propios intereses financieros. Texaco Petroleum cumplió con sus obligaciones; es hora ya de que Petroecuador haga lo mismo.




